
Pura nostalgia, en un itinerario enmarcado por algunos de los más bellos paisajes del mundo. El Tren de Pantanal parte de Campo Grande, pasando por Aquidauana rumbo a la ciudad de Miranda, destino final del trayecto. Son horas viajando en el tiempo y recorriendo decenas de puntos históricos, cada paso testificado por la exuberancia del pantanal. CAMPO GRANDE
Campo Grande, la Capital del estado de Mato Grosso do Sul, es una ciudad eminentemente de comercio y de servicios, con un fuerte trazo universitario. También se caracteriza por la armoniosa convivencia de la tradición rural y la modernidad empresarial urbana, resultando en un dibujo especial mezclado por la arquitectura, comportamientos y manifestaciones, a la vez, rico y diversificado, reflejando claramente en la gastronomía, la canción, las artes plásticas, las danzas y en las más diversas formas de expresión de su gente. Se presenta como pasillo turístico natural, dada su estratégica localización en el centro del estado. Es la única ciudad brasileña que posee una aldea indígena urbana: son 135 chozas de albañilería, residencia de familias de la nación Terena, que cambiaron las reservas por la vida en la ciudad. Allí destaque para el Memorial de la Cultura Indígena, una imponente choza con más de ocho metros de altura, cubierta con paja de bacuri.
Aquidauana posee construcciones de valor histórico cultural, como la Casa Primavera, además de los caseríos que preservan un conjunto arquitectónico original. Es la ciudad del pantanal más cercana de la capital, a 136 km. Río que da nombre a la ciudad ofrece a los turistas safaris fotográficos y buenas pesquerías. En sus orillas, se forman lindas playas, propias para la práctica de deportes acuáticos.
Parada para almuerzo.
Junto a otras grandes edificaciones, la estación ferroviaria de Miranda, construida en 1912, es una de las más antiguas de Mato Grosso do Sul. La ciudad se volvió polo turístico gracias al turismo histórico - cultural, urbano y rural asociado al ecoturismo -, además de la cabalgada y pesca deportiva. Bañado por los ríos Miranda y Aquidauana, el municipio mantiene características destacables de la vegetación de Serra de Bodoquena, en transición para el bioma Pantanal, lo que vuelve su biodiversidad viva y esplendorosa. Con la segunda mayor población indígena del Estado, Miranda recibe gran influencia de la etnia Terena, que contribuye para el enriquecimiento cultural y artístico de la ciudad, a través de sus danzas, costumbres, artesanía y tradiciones.